Por todos es conocido que nuestros ojos cuando miran siempre perciben más de lo que ven, pero ¿cómo conseguir que una lente, un objetivo, capte esas percepciones únicamente humanas? David Blanco aporta a la herramienta del fotógrafo la sensibilidad necesaria para que una imagen confunda nuestros sentidos y nos traiga la fragancia de aquel momento en el que dijimos , que nuestro tacto vuelva a sentir aquello ya lejano y hasta entonces olvidado. Imágenes que nuestros ojos tocan, para aspirar el aroma,  imágenes para saborear.

Cuando miramos sus fotografías enseguida nos percatamos de un sello personal característico en todo su trabajo. Resulta particular la introducción de rasgos del fotoperiodismo, que permite narrar de manera fresca  los acontecimientos tales como una boda, o la limpieza de líneas y figuras en los trabajos de estudio donde la cuidada iluminación o los fondos sencillos se encaminan a resaltar los rasgos del modelo.

David Blanco. Fotografo. Alcazar de San Juan
La calidad  del trabajo de David Blanco no sólo se debe a su mirada artística si no que responde a todo un proceso profesional. El trato personalizado hacia sus clientes, la elección de los mejores proveedores, la atención a los detalles en cada proyecto y la utilización de la última tecnología complementan la sensibilidad de un fotógrafo que trata de superarse diariamente.

En el estudio trabaja un equipo perfectamente coordinado formado por Pilar y David donde cada uno conoce perfectamente su función. Una fotografía no empieza con un clic. Las fotografías en este estudio se inician con la recepción de Pilar, por ejemplo, de los novios que expresan su ilusión por celebrar su unión. Esta ilusión es captada e interpretada con el fin de elegir el material apropiado y los escenarios idóneos donde los modelos se expondrán a la cámara de David como una cómplice más. Antes de la  llegada del trabajo desde los laboratorios se ha diseñado y maquetado el álbum por Pilar, sin olvidarnos de la selección y edición de las fotografías. Todo este trabajo se hace con sumo cuidado y dedicación para que en un chispazo de luz atrapada veamos sin esfuerzo una historia completa de amor.

Lo mismo podríamos decir de los trabajos de estudio con niños o con adultos, donde cada modelo es tratado con la individualidad necesaria, tanto por parte de David como de Pilar, para que el resultado sea siempre único, desde la concepción de la fotografía hasta el más mínimo detalle. O de las necesidades de las empresas que acuden a su servicio donde siempre encuentran la respuesta adecuada e imaginativa.

Aquella mirada cómplice de enamorados, aquella brisa que mecía las hojas de un árbol lejano, aquella sonrisa como una explosión de inocencia de un niño… requieren una selección de equipo e iluminación que permite componer la imagen con el estilo personal de David Blanco.

En un estudio fotográfico como el de David Blanco se realiza un complejo trabajo en el que se requiere esfuerzo, técnica y corazón, pero el dominio de Pilar y de David nos transmite armonía y seguridad, y por supuesto, un resultado inmejorable en el que sólo cabe la satisfacción por esas maravillosas sensaciones a la que nos traslada cada imagen.



DAVID BLANCO HERNÁNDEZ

Las distintas inquietudes de David se plasman en todos los matices que reflejan sus fotografías. Unas fotografías que guardan la luz que hace diferente y especial cada instante. Los paisajes, modelos y situaciones que se encuentran frente a David son tratados con exquisito respeto siempre desde la creatividad, la intimidad y la espontaneidad.

Su objetivo dibuja los sentimientos que se desea sean retratados, extrae el alma de unas manos apretadas, de una lágrima furtiva, de una mirada apenas perceptible, de un beso como un susurro o de un amanecer en unos ojos que miran.
La huella siempre reconocible en el trabajo de David despierta en los ojos que lo contemplan sensaciones de las que no queremos desprendernos.

La calidad de su fotografía nace en la fascinación que se apoderó de él siendo un  niño por el retrato y la fotografía. Esa fascinación se dispara con 14 años cuando en sus manos encuentra su primera cámara. Todavía quedaban años hasta que recibiese formación específica de fotografía, pero ya había iniciado el itinerario que lo haría un fotógrafo único. La calidad de su trabajo le debe mucho a esa imparable inquietud por saber lo que hay detrás de las cosas, a sus viajes, al amor a todas las expresiones del arte…

Se formó académicamente como técnico superior en imagen en el Instituto “Juan Comenius” de Valencia; pero siempre sigue ampliando sus conocimientos con diversos cursos técnicos de fotografía y video, continuamente buscando lo más novedoso, como su dominio en Photoshop y fotografía digital. Pruebas de este dominio sobre las más diversas técnicas las encontramos en los varios años en los que fue profesor de Fotografía en la Escuela de Adultos de Alcázar de San Juan, o profesor de Edición y Montaje para la Junta de Comunidades de Castilla –La Mancha y el Fondo Social Europeo.

Su labor como fotógrafo profesional la viene desarrollando desde 1998. Desde su estudio en Alcázar de San Juan se han fraguado diversos e importantes premios como El Trofeo Nacional de Fotografia Quijote de Plata 2009 en la categoría de retrato y en la de paisaje y un accesit en el Concurso Nacional de Fotografia “Aguas de Alcázar”; sin olvidar los premios que más orgullo le merece a David: la satisfacción y fidelidad de sus clientes.



PILAR MUÑOZ GARRIDO

Hablar de David Blanco es hablar de Pilar Muñoz. Comparten pasión por el arte en sus distintas facetas y Pilar se ha convertido en el complemento ideal a la labor profesional de David. Su pasión por el arte ha encontrado acomodo en su trabajo en el estudio y en el diseño.
Su labor abarca desde el estilismo en las sesiones fotográficas hasta el diseño y maquetación de los álbumes.

Entrar en el estudio fotográfico David Blanco supone verse envuelto de inmediato por la calidez de Pilar, calidez que no se refleja solamente en el trato humano, especialmente con los niños, sino en la disposición de los escenarios, del cuidado de cada detalle, de esta manera siempre extrae lo mejor a los modelos. Esa calidez se ve reflejada en cada fotografía, y en el diseño de los álbumes que sacan lo mejor, a su vez, de las fotografías de David como buena conocedora de la importancia del espacio.

Cuando un fotógrafo se encuentra a un trabajo de estudio con niños piensa en dificultades, David, gracias a Pilar, se enfrenta a posibilidades extraordinarias para realizar su trabajo. Pilar con su buen hacer sabe sacar a cada modelo, por distinto que sea, la cadencia de un verso tatuado en un gesto que de inmediato será capturado por David.

Pilar sabe interpretar como nadie el trabajo de David y las necesidades de sus clientes para confeccionar los álbumes. Siempre elegantes, siempre artísticos, siempre con el BUEN GUSTO como sello.